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24 junio 2008


Capítulo 8: La Huída del Don Juan

Durante las siguientes semanas todo cambió. Todos hablaban de las estrictas clases del profesor Lupino y su obsesión por el orden, cada vez más alumnos faltaban a sus clases y eso hacía que cada vez Lupino pusiera a sus alumnos de forma diferente en sus pupitres. Ron ya había dejado su silla de ruedas y ahora se movía con muletas, aún escayolado de pies a cabeza, pero al fin pudo sentarse en la silla de un pupitre en clase de Defensa.

Entrar a clase de Adivinación era todo un reto para Jermayoni, los chicos le insistían en que les acampañara y ella siempre se sentaba en última fila y mirando hacia el suelo. La profesora Trolaney cada vez auguraba mayores desgracias, desde la temprana muerte del conejito de Marta Treces, una alumna encantada con las clases, hasta el fin del mundo y la llegada de los alienígenas trabestidos. Y siempre, siempre, predecía una amenaza distinta para Zanky.

Cómo Mimar a las Criaturas Mágicas se había vuelto una clase muy aburrida. Ahora Tita, amenazada por el Consejo Escolar, se dedicaba a sacar a los alumnos por el bosque a cazar moscas para después estudiarlas más detenidamente. La cabaña siempre estaba repleta de moscas, ya que Fifí practicaba puntería con los botes.

- No os lo vais a creer, mi pobre conejito ha muerto, ¡¡tal cual predijo Trolaney!! - Marta Treces estaba muy asustada, esperando en la puerta de Transformaciones.

- Normal, eres gafe... - Jermayoni ni levantó la mirada de sus uñas.

- Perdona bonita, no soy gafe, soy especial, ¿te enteras? tú en cambio jamás podrás hacerte pasar por especial porque seguro que a tu edad ya tienes más de plástico que natural... - Marta era una chica a la que le gustaba correr riesgos.

- Oi lo que me ha dicho - Jermayoni olvidó sus uñas - perdóname tú querida, pero creo que no seré yo quien necesite una pata de palo a final de curso.

- ¿Y eso por qué?

- ¡¡Porque pienso arrancarte una ahora mismo!! - Jermayoni comenzó a darle bolsazos a Marta, pero Ron, sin darse cuenta, decidió descansar de las muletas justo en medio de las dos chicas.

- Jopéee, por qué me pegáis, ¿qué os he hecho yo?

Después de la clase de Adivinación la profesora MacGonagall recordó a los alumnos que debían entregar sus permisos para Hogsmeade a su jefe de casa. Zanky no tenía la autorización firmada, y Tita había fracasado en sus intentos por falsificar la firma de su tío, así que optó por el plan B. Fue al despacho de Turno y comenzó la acción.

- Por favor profeeee, por favoooor - Zanky dejó salir unas lagrimillas de sus ojos - ¡déjeme ir a Hogsmeade! - puso la cara de pena que más le convencía (había estado horas ensayando frente a un espejo) - me portaré bien, ¡¡¡seré bueno a veces!!! Por favoooooor.

- Que no Potter, yo no me vendo más que a una mafia, y aún así tenemos un pacto con la mafia según el cual no dejamos falsificar firmas a cambio de el dominio de los libros de respuestas.

- Jooooo

- Ni jo ni ja.

Lo único que aliviaba a Zanky era el Quidditch. Aquel curso Wood estaba muy animado, reunió a todo el equipo para jugar, pasaban horas entrenando y sudando, aunque lloviera o nevara siempre estaban listos para entrenar.

- Muy buen trabajo chicos - Wood estaba en el vestuario de los chicos junto a los demás jugadores mientras se cambiaban de ropa y se duchaban - este curso tenemos que ganar la copa si o si, Zanky, no nos puedes fallar, este es mi último curso en Hogwarts, quiero llevarme un buen recuerdo del Quidditch y... - Wood abrió su taquilla y algo rosado salió repentinamente de él - ¿profesor Dumbledore? ¿qué... cómo...?

- Esto... - intentó explicar Dumbledore, manteniendo el equilibrio para no caer y muy rojo - no es lo que parece muchachos, yo estaba.... y entonces... ¿pero esto no es el despacho de MacGonagall? ya decía yo que.... jejeje, qué despiste más gordo, ains... la edad, que ya soy muy viejo...

- No diga eso profesor, ¡aún es joven! - Wood, en calzoncillos, intentaba animar al profesor, pero Zanky se tapó con lo que pudo.

- No... no lo soy, no lo soy - Dumbledore se encorbó un poco - anda joven, ayúdame a salir de aquí, déjame que me apoye en ti hasta la salida... ui, que me deslizo... ai, qué mala es la edad, ¡y qué tesoro la juventud! si es que estáis tan bien hechos los muchachos de hoy en día...
[...]

Ya en Halloween estaban todos reunidos en el Gran Comedor desayunando, ese día era la visita a Hogsmeade y estaban todos muy nerviosos.

- Tenemoqueíavélacasaxillonaesa y depuéacomprágorrinás y avélatiendademoda y depuéacomprámágorriná.

- Respira Jana, respira, tranquila, jo tía, como te dé un suponcio despídete de OT, o sea.

- Vamos a Hogsmeade, vamos a Hogsmeade - Ron intentó dar un saltito pero cayó al suelo - me parece que me he vuelto a fracturar el cúbito...

- Si, pasadlo muy bien, que yo no podré ir... - Zanky estaba triste.

- No te preocupes Zanky - Charlie había aparecido detrás de ellos - no es gran cosa, sólo es por la famosa Casa de los Gritos, la casa más encantada del país, dicen que está impecable a pesar de que nadie entra en ella. Y después está la tienda de golosinas, que vende unas varitas de regaliz que están... mmm... y la Madame Rosmerta, la dueña del bar del pueblo, que no veáis como está, es argentina y sus cervezas de mantequilla son famosas en medio mundo y... y... ¡¡es genial!! - Charlie continuó caminando con la mirada iluminada. En la mesa de profesores Dumbledore parecía estar tomando notas observando a Charlie.

- No le hagas caso, Hogsmeade está bien ¿entiendes? pero hace mucho frio, tú dime qué quieres y la Susan te lo trae, venga, dime, ¿qué quieres? ¿Cervezas de contrabando? ¿gominolas importadas de China? pide por esa boquita, pide, pide... - La Susan estaba anotando en una libretita.

- Puesss....

- La Narcy quiere palitos de chocolate, pero la Narcy no los compra, porque la Narcy se fabrica su propio chocolate y la Narcy se alimenta de su alto coeficiente intelectual, porque la Narcy es perfeta, la Narcy es superdotada y la Narcy es lo más...

A lo lejos se oyó un grito, la chica mormona estaba pidiendo auxilio. Charlie soltó su bandeja de desayuno y atrapó al chico que había hecho chillar a Angustias.

- ¿Qué te ha hecho? dime que te ha hecho que le pego una paliza... - Charlie levantó un puño manteniendo al chico, con cara pálida, a medio metro elevado en la pared.

- No he hecho nada, en serio, ¡nada! sólo le he espantado una araña que tenía en el hombro, en serio.

- ¡Mentirouso! ha estadou a puntou de acousarme el pervertidou este, me ha estadou sobandou por encima de la roupa, ¡¡llamen a los demetoures!! que le den el besou pero ya, ¡ya! si es que todous teneis la mirada sucia, TODOUS, ous pensais que no me doy cuenta, que no me miruais de reojou... ¡pervertidous!

Todos se fueron a Hogsmeade, Narcy se enfadó muchísimo porque no la dejaran ir al ser de primer año, se vieron obligados a usar una poción sedante para calmarla. Zanky se cruzó por un pasillo con Colina, la chica obsesionada con las fotografías que vendía exclusivas a las revistas del corazón. Estaba junto a varias amigas cotilleando.

- Zanky, Zanky, ¿te apetece que te haga unas fotos al natural? haremos un calendario con ellas, son para una buena causa...

- ¿Qué causa?

- Para que mis padres puedan comprarse un jakussi...

- Entonces mejor no, vaya a ser que medio mundo acabe pelón por comprar el calendario... hasta luego pringá - Zanky dejó atrás a Colina y sus amigas, miró hacia la derecha y vio un destello plateado, ¿la copa? fue corriendo por el pasillo pero alguien le adelantó a gran velocidad.

- ¿Charlie?

Pero no podía ser, Charlie estaba en Hogsmeade. Siguió corriendo tras la copa, que giró por un pasillo, y se le cruzo de nuevo...

- ¿Charlie?

Efectivamente, Charlie Weasley había atrapado la copa. Iba triunfante, rodeado de alumnas de primero firmándo autógrafos hacia el Gran Comedor. Zanky estaba muy confuso...

- Chsssst, Zanky, ¿te vienes a tomar un té al despacho de Lupino? - Tita lo llamaba desde el otro extremo del pasillo - bueno, quien dice té dice un Cola Cao...

Zanky acompañó a Tita hasta el despacho de Lupino, mientras tanto ella comenzó a contarle sus historias.

- ... y resulta que eran naturales!! ¿te lo puedes creer? en fin... hay de todo en esta vida... ¿Sabes? me han vuelto a robar las galletas de chocolate. No lo entiendo, de verdad, yo las dejo enfriar en la repisa y nada, que desaparece hasta el plato. Fifí dice que no sabe nada y la verdad es que no me lo explico... mira, ya hemos llegado.

Toc toc

- Adelante.

Al entrar, Zanky vio al profesor Lupino sentado en su escritorio mientras leía el Profeta.

- Buenaaas, ale, que venimos a merendar, ¿no te importa no? a fin de cuenta soy yo quien recoge tus desechos de mi huerta... - Tita se sentó en una butaca - un whisky doble con hielo en vaso.

- Tienes un morro...

- Y a Zanky un Cola Cao... ¿o prefieres un Nesquick?

- Un Nesquick mejor.

- Pues eso, un Nesquick, también en vaso, Lupino.

Lupino hizo aparecer las bebidas y se las sirvió en tapetes, además aparecieron unas pastitas.

- Bueno Lupino, he venido a hablar de mi Fifí... últimamente está muy encaprichada, por no decir salida, contigo... ¿qué le haces a mi Fifí?

- ¿Yo? Nada...

- Ya estamos, ahora resulta que no le haces nada... ¡¡estate quietecito con esta aspiradora leñe!! quiero conocer a tus padres, quiero hablar con ellos de vuestra relación jovencito. - Tita dio un trago a su vaso de whisky.

- ¿Pero qué dices? - Lupino estaba aspirando las migas de las pastitas que le caían a Tita y a Zanky, estuvo a punto de aspirar las que tenía Tita en la boca.

- Ocúrrete a pasarme ese trasto por la cara. Piensas que no me doy cuenta... pero Fifí lleva varias noches durmiendo fuera de casa, y sé, porque lo sé, que llevas varias noches sin dormir... Te lo digo... Fifí se casa de lila.

- Tita por favor, que soy un ser humano no un animal...

- No me tires de la lengua... no me tires de la lengua Lupino que nos conocemos... que nos conocemos Lupino...

Alguien llamó a la puerta y entró el profesor Malfoy con una botellita.

- Aquí te dejo la poción... 50 puntos para mí por lo amable que soy - dijo Lucius dejando la botellita de color verdoso en una mesa.

- 50 para Hufflepuff por lo bien que come mi Zanky - Tita se puso chula, pero Lucius la miró y ésta cayó en la cuenta - Si, si, el juicio, el juicio, lo retiro, lo retiro...

Después de que se marchara Malfoy, Tita comenzó de nuevo con el interrogatorio:

- ¿Y esa botella?

- Es para mi.

- ¿Y para qué es?

- Para... tomar por las noches.

- ¿Encima vas dopado? oi cuando se entere la Fifí.... así que es así como te ligas a las llamas jovencitas ¿eh? qué desalmado Lupino, de ti no me lo esperaba, no no no...

- ¿Qué dices? Tita por favor, soy un mago normal, sólo necesito esta poción para recuperarme de mis noches agotadoras, ya me entiendes, ¡y se acabó el tema! por favor, vete de aquí... - Lupino parecía enfadado.

- ¿Me estás echando? ¿a tu futura suegra la echas sin acabarse el wisky? muy mal empezamos Lupino, que lo sepas, ya se lo diré a Fifí ya... ale, vamos Zanky, que aquí no nos quieren... por cierto Lupino, esta noche te quedas sin huesos, ea, se los voy a dar al calamar.

Zanky pasó el resto de la tarde escondiendo magdalenas por todo el castillo, por si venían las vacas flacas durante su estancia. Ya en la hora de la cena habían vuelto todos. Estaban reunidos cenando mientras le contaban a Zanky lo que habían hecho.

- y... y... depué no fuimo ar bá de la Roberta esa, pero cuando me di la cuenta xiquillo, que m'habían dejao sola.... eta gente ende luego que poca considerasión tienen...

- No Jana, no te habíamos dejado sola, es que te pusiste a cantar en un karaoke y pues... se nos hizo tarde, o sea, y por no molestarte... pero Zanky - Jermayoni sonrió - la casa de los gritos es genial, y eso que sólo la vimos por fuera, si vieras... llevamos a Ron cerca de la casa ¡¡y le quitamos las muletas, si lo vieras arrastrarse por el suelo huyendo de allí!! jajaja.

- Por cierto, ¿dónde está Ron? - preguntó Zanky.

- En la enfermería, aparecieron varios libros de entre los árboles y le volvieron a atacar... es un poco gafe...

- Zanky, aquí te traigo lo que me pediste - la Susan cliqueó los dedos y tres miembros de la mafia dejaron en el suelo tres enormes sacos negros llenos de golosinas - no te preocupes, a mis colegas no les cobro ¿entiendes? ¡ah! recuerda que no me conoces de nada, por si preguntan, ¿entiendes?.

Charlie pasó por su lado y Zanky aprovechó para preguntar.

- Charlie, antes te he visto atrapar una copa, pero tú estabas en Hogsmeade ¿no?

- Psss... puede ser, sip...

- ¿Entonces cómo conseguiste la copa?

- Pues... porque estaba ahí y... pues... ui, perdona, que me llama Dumbledore...

Al oir su nombre de labios de Charlie, Dumbledore se giró y asintió con la cabeza.

- Si, si, Charlie ven, este filete está muy duro, a ver si puedes ayudarme a cortarlo, pero arremángate para no ensuciarte, que a veces babeo... la edad...

Al terminar de cenar fueron en dirección a las bodegas, hacia la sala común de Hufflepuff, pero había mucha gente acumulada en las escaleras, algo pasaba.

- A ver, dejadme pasar, soy prefecto, dejadme pasar... - Charlie se abría paso levantando a los alumnos. - Atención, por favor, ¡que alguien llame al profesor Dumbledore!.

- ¡¡Estoy aquíiii Charlieee, yujuuu!! - Dumbledore llegó con su pijama rosa chillón y su sombrero a juego, con unas zapatillas de terciopelo rosa, llevaba el pelo lleno de rulos y una mascarilla blanca en la cara. - ¿Qué ocurre? Dejadme ver...

Zanky pudo acercarse un poco más y vio el retrato de Don Juan, el que abría paso a la sala común de Hufflepuff, rajado en varias partes.

- ¿Quién ha hecho esto? - nadie tenía la respuesta a la pregunta de Dumbledore - ¡Hay que buscar a Don Juan!

Tita llegó de golpe.

- ¡Yo lo encontraré! - Tita silvó y apareció Chito, el mono polstergueist - Chito, ¿dónde está el fresco del Don Juan? - Chito señaló un retrato en el que aparecían dos jóvenes brujas escotadas.

- Bueno chatis, ¿qué me decís? - Don Juan se giró hacia la multitud - esto... si, oi que horror, oi que horror, me han destrozado mi retrato por no dejarle pasar, ha sido... ha sido... SIRIUS BLACK, ¡¡yo le ví!!

El pánico se adueñó del lugar, todos chillaban sin saber qué hacer. Dumbledore dio un chillido y se subió en brazos de Charlie.

- ¡¡Seguro a todo riesgo por 50 galeones!! ¡¡firmad ahora los contraros!! ¡¡la mafia os protege!! - La Susan iba sacando pergaminos mientras los alumnos firmaban protección como desesperados.

2 comentarios.

  1. Bettynet dice:

    Wiiii, qué peazo de capítulo!! Estoy superintrigada con la relación de Lupino y Fifí! Y esa otra chica gafe?? Por muy gafe que sea... Ron lo es mas! :D

  2. Vito dice:

    Ya cansa la historia. Os lo digo desde el respeto, cariño y admiración.

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