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22 noviembre 2008


Capítulo 22: Más loros mensajeros

Zanky y Jermayoni entraron corriendo al castillo. Por los pasillos no había nadie, ya era de noche y posiblemente todos estuvieran o en la sala común o cenando en el Gran Comedor. Por poco no les sorprendió Chito, el mono polstergeist, que estaba incendiando el aula de Estudios Muggles. Corrieron en dirección a la enfermería pero se detuvieron de seco. Tita iba por un pasillo con el primer Ministro. Los chicos se escondieron tras un tapiz.

- Pues prepárese Tita, los de El Profeta querrán hacerle entrevistas por salvar a los niños de los dementores. Y además...

- Eso no entraba en el acuerdo, a mí me das la pasta por haber atrapado al Bac ese y san se acabó, que después me lee mi familia y se piensa que me he vuelto pija... no me mires así, que mis parientes galos compran El Profeta, pero no para leerlo precisamente... - Tita ocultó dar más detalles - Bueno, vamos a por los pollos al Gran Comedor, que mi Zanky tiene hambre, y de paso a ver si encuentro una bolsita de pipas caducadas para Jermayoni...

Tita y el primer ministro bajaron las escaleras hacia la planta baja y Zanky y Jermayoni vieron a Charlie a lo lejos salir corriendo en dirección contraria a la enfermería. Zanky detuvo un momento a Jermayoni, dio un golpecito en una piedra del muro y ésta dejó un hueco en la pared, dejando ver una magdalena.

- Ya está, volvamos a la enfermería.

Doblaron una esquina y allí vieron a Dumbledore cerrar la puerta de la enfermería. Se giró haciendo eses hacia ellos.

- ¡¡Fiesta!! hip hip - parecía que le habían dado un susto - ¡Córcholis! juraría que... ahí dentro y... uy, creo que he bebido demasiado esta noche, hip, hip. Por cierto, acordaos de liberar a Black, a ver si engorda y vuelve a ponerse cachas, hip. Yo me voy a la cama... - Cuando el director se alejó por un pasillo le oyeron gritar. - ¡¡Charlieeeee!! ven guapetón, hip, que tengo unos muebles en mi despacho que mover.

Zanky y Jermayoni entraron en silencio a la enfermería. Zanky se tumbó en su cama y Jermayoni se sentó en la silla de ruedas, como si nada hubiera pasado, esperando a que Tita y el primer ministro regresaran con la cena. Pero volvía Tita sola.

- Toma Zanky, te he traído cuatro pollos por si acaso, y aquí tienes la tortilla, ea, come, come. Y para ti... Jer-ma, toma estas pipas, para que después digas que soy mala.

- Gracias Tita - Jermayoni recibió el paquete de pipas que Tita le había lanzado a la cara.

- ¡Pero cómetelas!

- No, es que... no tengo hambre...

- ¡¡QUE TE LAS COMAS!!

El primer ministro entró corriendo a la enfermería, con la cara manchada de negro.

- No me diga más, ¿ha visto lo bien que prende fuego mi Chito, verdad? si es que es más rico... - Tita puso cara de orgullo.

- No, no - el ministro parecía que le costaba respirar - el incendio ya está sofocado, es... - se detuvo un momento - es Sirius Black, ¡¡se ha escapado!!

- NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO - Tita salió corriendo a toda velocidad con el plato en la mano hacia la torre donde debería estar Sirius. - FIFÍIIIII CÓDIGO LILAAA, ¡¡¡¡CÓDIGO ULTRALILAAAAA!!!! ¡¡¡¡QUE NOS QUEDAMOS SIN LA PASTA!!!!

El primer ministro salió corriendo hacia el despacho de Dumbledore y Zanky se quedó solo con Jermayoni en la enfermería, rodeados de Jana, que seguía sedada; de Dracon, que estaba vendado de arriba abajo, y de Ron, que estaba volviendo en sí.

- Qué... ermm... ¿dónde estoy?

Zanky y Jermayoni ni le respondieron, estaban cenando los pollos que Tita había llevado.

- ¡Eh! dadme pollo, tengo hambre... por cierto... ¿qué ha pasado? lo último que recuerdo es que Sirius quería matar a mi tejoncito... ¿dónde está mi tejoncito? ¿está bien?

- ¿No vef que eftamos comiendo? ¡anda y duérmete, pesao!

- ¡¡Quiero a mi tejoncito!!

Jermayoni estaba perdiendo la paciencia. Aquella noche se le había acumulado mucho estrés, sumado al trauma de haber sacrificado a su Mimosita. Se limpió la boca y las manos, fue hacia Ron con cara de odio y comenzó a abofetearle.

- Te he dicho que - plas - nos dejes - plas - cenar - plas plas - ¡¡¡TRANQUILOS!!! - plas plas plas plas plas. - ¿Qué parte no entiendes, cerebro de mosquito? iiiiiish, es que.... de verdad, o sea, ¡¡qué paciencia!! ¡¡QUÉ PACIENCIA!!

[...]

A la mañana siguiente, y tras el visto bueno de la enfermera del colegio, Zanky, Jermayoni, Ron y Jana decidieron llevarse el desayuno a los terrenos del castillo y desayunar al aire libre.

- Ains xiquillo, que hoy tengo er castin d'OT, ¡¡qué nervio!! ya m'han dixo mi padre que como consiga entrá en OT me compran un xalé en Graná. Yo é que soy de Sevillia, ya sé, ya sé que no me se nota apena el asento andalú, pero e que yo soy una xica mu curta y sé poné er asento que quiera, ¿a que no habíais adivinao que soy andalusa? ¡¡ei!! eperarme xicos, ¡¡¡eperarme!!! ¡¡que se me caen de la bandeja lo do kilo de tarta de xocolate lai!!

Se sentaron a la sombra de un abeto, y nada más hacerlo un ave que estaba en el árbol lanzó un regalito a Ron.

- Puaj, qué asco... ¿me dejáis una servilleta?

- No.

- Vaaa, no me hagáis ir a por una al Gran Comedor, que tengo aún la herida en la pierna...

- Que no - Jermayoni le miró de muy mal genio, mordiéndose el labio inferior.

- Jo - Ron se levantó de vuelta al castillo cojeando a por una servilleta. En ese momento más pájaros dejaron caer su regalito sobre el desayuno de Ron, a los que se les unió Fifí, desde detrás del árbol.

- Jua zú.

Mientras desayunaban vieron a Tita cabizbaja caminando hacia el castillo, se detuvo a su lado y saludó sin mucho ánimo.

- Hola a todos... ains... otro año de vacaciones al pueblo... allí todos me tratan de pija por vivir en un castillo, en fin... ya las dejaré pelonas, sobre todo a mi prima Chonche... qué ganas le tengo... - Tita dio un puñetazo en el tronco del árbol y todos los pájaros salieron volando, y Fifí se fue corriendo hacia la cabaña. - Ayer vieron al pervertido de Lupino como Dios lo trajo al mundo durmiendo en la puerta del Gran Comedor. Los padres no tardarán en mandar lechuzas pidiendo que despidan al profesor exibicionista... pero de todas formas ya se va del castillo... se lo tiene bien merecido. Voy a desayunar, a ver si veo en qué estado llegó ayer Dumbledore, que intentó animarme a las cinco de la madrugada y el único que se animó fue él con mi botella de whisky... iré a ver si ha dormido...


Tita entró al castillo en dirección a las escaleras mecánicas. Zanky desayunó muy rápido para ir a hablar con el profesor Lupino, dejó a Jermayoni con Jana y Ron bajo el árbol y entró al castillo. Atravesó algunos pasillos hasta que se topó con Ernie, que estaba ahí sentado, con cara de haber pasado hambre, sed y frio y en ese momento Zanky recordó: le había dicho a Ernie que le esperara ahí el día que escapó a Hogsmeade bajo la sábana invisible y se había olvidado por completo de pasar a recogerle.

- ¡¡Zanky!! Zanky, ¿estás bien? - Ernie parecía muy preocupado - pensé que te había pasado algo, como no venías a buscarme...

- Lo siento Ernie, pensé que sabías volver a la sala común...

- No me atreví a moverme de aquí, afortunadamente algunos pensaron que estaba pidiendo limosna y me traían bocadillos.

Zanky llevó a Ernie a la enfermería, que le venía de paso hacia el despacho de Lupino, almenos Ernie dormiría en una cama, algo que llevaba sin hacer durante meses.

Llegó al despacho de Lupino y entró sin llamar.

- ¡Espera Zanky! ¡¡Que estoy sin peinar!! FUERA.

Zanky cerró la puerta del susto y esperó fuera veinte minutos hasta que el profesor le dio permiso. Entró al despacho y Lupino ya estaba peinado, con su impecable flequillo de siempre, sin una mota de polvo en su despacho, y eso que estaba haciendo el equipaje.

- Erm... profesor, no puede irse del colegio, no es justo.

- Tranquilo Zanky, estoy acostumbrado, en la comunidad mágica ser un hombre lobo es ser una arruga en una camisa recién planchada...

- Ah, pensé que era porque estuvo durmiendo desnudo en el Gran Comedor...

- No, no, eso es un problema que estoy tratando con psicólogos. Afortunadamente tenía la sábana invisible... toma, es tuya, la he lavado con Perlán, verás qué suave está, lo que no sé es si está arrugada, como no se ve... y en cuanto al mapa de los Marujos... toma, ya no seré tu profesor, así que me importa bien poco si te metes en problemas o no.

- Ah, entonces me alegro que te vayas...

- ¿Como dices Zanky?

- Que... que que pena que le despidan...

- No, no me despiden, me voy yo. Tita ha estado esta mañana temprano llamándome de todo en el Gran Comedor, y ya he oído a varios alumnos decir por los pasillos que soy un marciano cruzado con un caniche... en fin, el cotilleo es el cotilleo, y no se puede luchar contra el sistema... además he estado recibiendo loros bomba de parte de la mafia de Hogwarts... así que me voy para no causarle más problemas a Dumbledore.

Lupino abrió la puerta y dio un salto hacia atrás. Una voz lúgubre le hablaba desde el pasillo.

- Hola Lupinooo.

- ¿P-profesor Dumbledore? Vaya, qué sorpresa... ya tengo las maletas listas, mandaré que las recojan, yo me marcho ya, me voy antes de que lleguen los loros con las quejas...

- Sssh, no grites Lupino, que tengo la cabeza que me va a estallar - Zanky se asomó y vio a Dumbledore, en su pijama rosa chillón y con su gorrito de Snoopy fucsia, con los ojos prácticamente cerrados, con ojeras enormes y caminando arrastrando los pies. Tras él estaba Tita, sujetándole por la espalda.

- ¡Zanky! ¿QUÉ LE HAS HECHO A MI ZANKY, SO PERVERTIDO? - Tita soltó a Dumbledore para apalizar a Lupino, pero al ver que Dumbledore se caía, desistió.

- Nada Tita, ha venido él solito, lo juro, lo juro.

El profesor Lupino salió con una pequeña bolsa de viaje, se despidió y caminó por un pasillo. Tita giró a Dumbledore para que lo viera irse. Zanky aprovechó que Tita parecía enfrascada en sus pensamientos, ya que movía los labios y hacia gestos extraños mirando hacia el techo, para hablar con el director.

- Profesor Dumbledore... tuve que haber matado al tejoncito cuando tuve oportunidad, ahora se ha escapado y volverá con lord Voldiport ¿verdad?

- Sssh, no grites... ¿de qué me hablas?

- Si, tiene razón, almenos he conseguido averiguar la inocencia de Sirius...

- ¿Qué córcholis...?

- Si, es verdad, también le salvé de la muerte, pero no entiendo lo que me dice... ¿cree que Pepigru tiene una deuda conmigo por haber impedido que le mataran en la casa de los gritos?

- Estoy peor de lo que me pensaba, no me entero de nada...

- Entonces confiaré en usted, gracias director. - Y así Zanky se alejó de Dumbledore y Tita, camino a los terrenos de Hogwarts.

[...]

Dos días más tarde estaban todos en la estación de trenes de Hogsmeade. Zanky, Ron y Jermayoni estaban rodeados de sus maletas, más de la mitad eran de Jermayoni. A lo lejos vieron a Tita acercarse.

- Hola chicos... niña, - miró a Jermayoni de refilón - mi Fifí ha tocado fondo, primero Lupino la engaña, y ahora la rechazan en el casting de OT... pobrecita mía... en fin, me la voy a llevar al pueblo, que allí se lo pasa pipa con los jabalises... por cierto Jerma... - Tita ahogó una sonrisita pícara - ese niño con boina te está mirando mucho...

Se giraron, y vieron a un chico con boina y barba de varios días, con su bastón y chaleco... tenía un aire de pueblo, y hacía gestos raros a Jermayoni con los ojos, cuyas cejas estaban muy pobladas.

- Oh no, Enrique no...

- ¿Quién es?

- Enrique Alfarero, de Gryffindor, lleva unos días haciéndome ojitos, espero que el curso próximo se haya olvidado de mí. - Jermayoni se tapó la cara con el pelo.

- Aiiii que disgusto má grande madreeee - Jana llegó medio llorando - que no m'han cogio los der castin d'OT. Yo, que les he cantao la Macarena, er Xiqui Xiqui y er Aserejé juntos, y na, que m'han dixo que no tengo madera de cantante, pero ejque no sabía que teníamo que ir ar casting con un madero, eto é injusto, INJUSTOOOOO, so fasiiiissstaaaaaaasssss. Buaaaaa, nesesito mis aniseteeeee.

El tren comenzó a traquetear, todos comenzaron a subir, pero Tita detuvo a Zanky.

- ¡¡AI MI ZANKY QUE SE ME VA OTRA VEEEZ!! Pero te voy a pedir un favor, si comienza a salirte el bigotillo no te afeites, que me hace ilusión enseñarte. Tú cómprate una navaja del 4 y mucha micromina y la Tita te enseña... ¿no ves lo afeitadita que va siempre mi Fifí?... en fin, ahora si... toma - Tita sacó unas galletas de su bandolera - todas para ti, y no le des a la Jerma ¿eh?... Ui, adios Zanky... - Tita salió corriendo hacia el fondo de la estación - ¡¡Nene!! ¡¡NENE!! el de la boina, tú, si tú, espérate un momentito anda... ¡¡No corras!! ¡¡Que no te voy a hacer nada!! hay que ver, qué fama tengo...

Desde el tren, ya sentados en un departamento, vieron desde la ventana a Dracon, vendado y caminando con ayuda de unas muletas. Tita, disimuladamente, corrió hacia él, le hizo la zancadilla y le dijo que tuviera más cuidado por donde caminaba.

Por fin el tren comenzó a alejarse de la estación. Tita corrió junto al tren hasta que vio de lejos al hijo de Rogelia. Zanky se puso cómodo en su asiento, en el mismo compartimento que Ron, Jermayoni y Jana, que ya estaba durmiendo gracias a los anisetes que la dejaban embobada.

A medio camino, un periquito verde se coló por la ventana. Llevaba una carta para Zanky, y estaba llena de lágrimas secas.

"Querido Zanky.
Estoy en casa de una anciana muggle que colecciona chuchos abandonados... no me puedo quejar, almenos como sus sobras. Me dejaré ver lejos de Hogwarts para que no se preocupen por ti. Por cierto, te regalé la escoba nueva este curso y no me dijiste nada, ¡hay que disgusto más grande!.

Te he firmado el consentimiento para que el curso que viene puedas ir a Hogsmeade, te aconsejo una panadería donde hacen unas magdalenas riquísimas, no sé si la conoces... y si quieres ponerte en contacto conmigo manda al periquito, él sabrá dónde encontrarme. Por cierto, ya que Ron se ha quedado sin mascota, puede quedarse con él, si quiere...

Firmado:
Papi Sirius."

- ¿Qué dices Ron? ¿Te quedas con el periquito?

El periquito estaba mordiendo la oreja de Ron, pero aparentemente sólo le hacía cosquillas.

- Jajaja, si, claro, es muy gracioso, y no hay peligro de que me saque los ojos... ¡AI! No, suelta, suéltame la pestañaaaa. - Ron estiró del periquito para evitar que le sacara un ojo con las patas - Por cierto Zanky, este verano tienes que venir a mi casa, ¡no te puedes perder el campeonato de Quidditch! es el mundial.

"Plaaaaaaaaas"

- Joooooo, Jerma, ¿Qué he hecho ahora?

- Nada, que se me había olvidado que hace unos meses me habías dado un guantazo, pues nada, que no me gusta deber cosas... ¡¡POR FIN!! Cobertura - Jermayoni se puso como loca a teclear mensajes en el móvil.

En ese momento vieron pasar a Enrique Alfarero, con su boina y su bastón, frente a la puerta. Lanzó a Jermayoni una mirada un tanto seductora con sus enormes cejas, y continuó por el pasillo. Jermayoni se quedó mirando la puerta con cara de preocupación.

- Esto me da mala espina...



FIN

Por ahora...

2 comentarios.

  1. sofidepotter dice:

    Pobrecito Ernie!!! No se merecía pasar por eso! xD
    Me parece que Tita tiene mucho que ver con la mirada seductora de Enrique.
    No se como aguantaré hasta leer Zanky Potter nuevamente. Han hecho un gran trabajo con este libro!!! Al igual que con los otros dos.

  2. Genial!! me encanta lo maniatico de la limpieza que poneis a Lupino! y con Dumbledore creo que acertasteis de lleno! :) Pobre Ron,que palizas le da Jermayoni jajaja
    No se de donde sacais los nombres pero son geniales! xDD

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