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08 mayo 2008


Capítulo 2: El error de tia Marga

Zanky estaba preparando el desayuno para los Dursleys en la cocina mientras Dudley estaba viendo la televisión. Sin que nadie se diera cuenta se guardó una magdalena en el bolsillo y continuó preparando las tostadas.

- Vaya rollo, noticias.

- Espera cosita, a ver qué dicen...

- "Rogamos precaución, un preso muy peligroso ha escapado de la cárcel, es un asesino sin piedad y quizás pueda ir armado. Si lo localiza póngase en contacto con la policía".

- Oh Dios mio!! - Tía Petúnia salió corriendo para cerrar las cortinas, como si eso evitara que un asesino entrase en la casa.

Zanky se fijó en la imagen del preso, que salía por televisión. Era un hombre con un aspecto débil, con los ojos inchados y lagrimosos, con un rostro que más bien mostraba pena y la barbilla temblándole como si intentara aguantar el llanto.

- ¡Pero míralo! si tiene cara de sicópata perdido, si se le ve a la legua que es un asesino vicioso, míralo, ¡¡míralo qué cara de ira!! - Tio Vernon tenía el mando de la tele en la mano, pero su hijo se lo quitó para poner los Lunnis.

- ¡¡Vernon!! corre, llama a la policia, ¡¡le veo!! ¡¡es él!! está en nuestro jardín, viene hacia aquí, ¡¡ai dios mio Vernoon!!

- Tranquila querida, eso es un perro salchicha.

- Oh dios mio, es cierto, me había parecido... bueno, nada... no me mires así Vernon, que no estoy loca.

Mientras desayunaban Vernon anunció que iría a recoger a tía Marga, que iba a pasar unos días con ellos.

- ¿La Amarga? ¿esa mezcla entre Mari Popins y la novia del muñeco diabólico?

- ¡Calla Zanky!

- Si es una miserable que sólo sabe hacerme la vida imposible y...

- ¡Que te calles!

- No la aguanto, no podéis obligarme a...

- ¡¡¡¡¡¡QUE TE CALLEEEEEEEEEEEES!!!!!!

- Vale, me callo.

- Como iba diciendo - continuó tio Vernon - tia Marga pasará aquí unos días. Zanky, le he dicho que tú vas a un manicomio de degenerados, un centro llamado San Locus, obviamente no le podía decir que ibas al sitio ese con la secta esa que hace esas cosas tan anormales.

A Zanky se le iluminó la cabeza, y tras apagar la luz de la cocina pensó en que podía chantajear a su tío.

- Mira tiítoooo - Zanky sacó la magdalena del bolsillo - ¿la quieres?

- Si

- ¿De verdad que la quieres?

- Si, si, dámela, dámela.

- Bien, buen chico, pues... te la doy si me firmas una autorización para...

- ¡¡Dáme eso!! - tio Vernon se levantó y arrebató la magdalena a Zanky y se la comió de un bocado - vamo a jacé una.... glup, digo que vamos a hacer una cosa, tú te comportas como te he dicho y yo te firmo ese papel del demonio.

- Trato hecho.

Por la tarde llegó tía Marga acompañada por uno de sus perros, este era un buldog con muy mal genio, en cuanto vio a Zanky le lanzó una mirada de "como te acerques a menos de tres metros te dejo ingresado en la UVI".

- ¡Eh tú! essssclavo, essssssclavo - tía Marge se dirigía a Zanky - lleva mis maletas a mi dormitorio, y después saca la ropa y colócala ordenadamente en el armario, como me encuentre una sola arruga dormirás con Pulguita en el sofá. - tía Marga dio dos palmadas - ¡Ahora essssclavo!

Pasó una semana y tía Marga seguía sin irse, según ella era incapaz de vivir sin el pastel de moras de tía Petúnia... aunque en realidad era comprado. Tía Marga humillaba a Zanky hasta límites insospechados, hasta le hizo fregar el suelo como antiguamente, con una esponja, y podar la copa del melocotonero mientras ella movía el tronco para ver si se caía.

- Si ya lo decía la mama Vernon, la mala gente nunca muere, mira el esclavo, que no cae, que no cae, esto no es justo, ¿tienes matarratas por ahí?

Aquella noche Zanky no cenó por si acaso, ya que fue tía Marga la que preparó su cena.

Al décimo día de visita Zanky no aguantaba más, no tenía bastante con Dudley que también tenía que soportar a Marga y su perro asesino que más de una vez le vigilaba mientras dormía. Fue Zanky quien hizo la cena mientras tía Marga se bebía las botellas de alcohol de tío Vernon.

Zanky subió un momento a planchar los calcetines del perro y después volvió a la cocina y vio a Pulguita, el buldog, sentado en una silla, junto al resto de la familia, tomando la cena de Zanky.

- Entonces... ¿está en un manicomio?

- Si, muy lejos de aquí, todos locos. - tío Vernon miró de reojo a Zanky. - ¿verdad chico?

- Si si, estamos todos muuuu locos.

- Ya veo ya... si es que todo se pega - tia Marga estaba bebiendo su tercera copa de coñac - estas cosas vienen de familia hip, lo siento Petúnia, pero tu hermana tenía una sangre muy rara hip, a saber qué se tomaba cuando era hip joven y... ese chico... ¿a qué se dedicaba?

- A nada, el padre de Zanky era un bagabundo que vivía debajo de un puente.

A Zanky se le estaba inchando la vena del cuello, no sabía hasta cuándo podía aguantar.

- Ya veis, hip, seguro que hicieron pruebas experimentales con él y tenía alguna deformación hip. Si es que hip, donde no hay... hip, no hay. Los padres del esclavo debieron ser escoria humana.

- ¡¡NO HABLES ASÍ DE MIS PAPIS!! - Zanky estaba muy furioso.

- Mira... essssclavo, te advierto que puedo partir tres nueces con cada mano, no me obligues a pegarte un guantazo hip. - De pronto las manos de tía Marga comenzaron a incharse como globos. - Tranquilos, tranquilos, no me pasa nada, es que estoy haciendo músculo en los dedos para el guantazo que le voy a dar al esclavo hip.

Los brazos de tía Marga comenzaron a incharse después, junto con las piernas, la ropa comenzara a descosérsele.

- No pasa naaaa, si ya hip me pasó otra vez, ejjj que cuando me calientan no me controlo hip, soy como Hulk, que se me inchan los músculos, ya vereis ya, hip, este esclavo no vuelve a levantarme la voz en lo que le queda de vida hip.... lo que no veo yo tan normal hip, es que esté flotando... VERNON, ¡¡¡sujétame Vernon!!!

Tía Marga estaba ya tocando el techo, como un globo, tío Vernon se levantó para bajarla, pero Pulguita se pensó que iba a atacar a su dueña y le mordió en una pierna.

- ¡¡AYYY!! ¡¡que me come!! ¡¡que me come!!!

- Vernon, oh dios mio, ¡¡VERNOOON!! - Tía Petúnia gritaba y gritaba, pero no perdía ojo del jardín, por si veía al preso.

Zanky salió corriendo hacia su dormitorio mientras Dudley le robaba el postre a su padre. Entró en la habitación a toda prisa, abrió la jaula de Hedwig, su loro blanco y le ordenó que fuera con los Weasley. Después sacó sus pertenencias y las metió en un baúl. Después de meterse la varita en el bolsillo y las galletas de chocolate de Tita en una bolsa, salió de su cuarto y bajó las escaleras, pero tío Vernon le cortó el paso.

- ¿Dónde te crees que vas? ¡ya estás tardando en desinchar a tía Marga!

- Que te crees tú eso. - Zanky sacó una de sus galletas de chocolate y se la metió en la boca a tío Vernon, para que se callara.

- Julin, que ricas... pero no, de aquí no te vas hasta que tía Marga vuelva a estar como siempre.

Zanky sacó su varita y apuntó a su tío.

- No puedes usar magia fuera del castillo, ¡¡te expulsarán!!

- Cualquier sitio es mejor que vivir aquí, y ahora... ¡¡mueve el culo!! me voy, adios pringaos.

Zanky salió de casa de sus tíos hacia la oscura calle, dejando una casa llena de gritos tras él.

3 comentarios.

  1. Maria dice:

    "Zanky sacó una de sus galletas de chocolate y se la metió en la boca a tío Vernon, para que se callara.
    "

    Que bueno :P.
    Por cierto, habéis puesto vagabundo empezando por b .. no sé si está hecho a posta o se os ha pasado sin querer.
    Espero el capítulo 3!!

  2. Pobre essssclavo! Tener que aguantar a la Amarga esa ¬¬
    Menos mal que recibió su merecido xD
    ¡Me encantó el cap!

  3. Bettynet dice:

    Genial!! Ya me atosigan con el trabajo otra vez, así que el resto intentaré leerlo mañana :)

    La verdad es que el pobre Zanky ha demostrado tener una paciencia de santo... pero la amarga esa es que es insufrible, digo, la de perrerías que le ha hecho. Me parto con Petunia controlando el jardín a cada rato :)

    Genial chicos!!!

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