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05 diciembre 2007


Capítulo 11: Quidditch

Era pleno noviembre y hacía mucho frío, nadie se atrevía a salir a los terrenos del castillo, en las horas libres los alumnos preferían estar en sus salas comunes junto a las chimeneas, pero Zanky, Ron y Jermayoni decidieron salir a tomar el aire.

- Odio estar metida en el castillo, ¿así cómo voy a lucir el abrigo nuevo? Además el viento frio cierra los poros, viene muy bien para el cutis, sobretodo después de la crema hidratante que os he puesto en la cara, ¿a que sentís la piel tersa y limpia? Si es que soy una maestra de la belleza – Jermayoni se frotó las uñas – ale, nos quedamos aquí, en este banquito que se está muy bien al sol, por Merlín, qué guapa soy.

Los dos chicos iban tras ella acobardados, después de unas lecciones de belleza facial sentían alivio estar lejos de un espejo. Zanky llevaba “Quidditch a través de los tiempos” que había sacado de la biblioteca para prepararse para su primer partido, que tendría lugar en un par de días. Ron llevaba una cerilla mágica que no se consumía, pero que daba muy poco calor.

- Trae la cerilla Ron, tengo un truco que aprendí en la revista “Buja del siglo XXI”, con estos polvitos que se usan para maquillar las orejas podremos hacer la llama más grande – Jermayoni echó unos polvitos en la cerilla prendida y salió una llamarada hacia arriba – Ron, ¿a quién se le ocurre poner la cabeza en medio? Acabas de estropear todo el tratamiento de cutis que te he hecho, tienes la cara negrísima, o sea.

Mientras Ron se limpiaba la cara con tierra húmeda el profesor Malfoy se acercó a los tres amigos, Jermayoni, al verlo, ocultó la cerilla porque no estaba segura de que el humo fuera bueno para el pelo y no quería disgustar al profesor.

- Vaya, vaya, vaya, tres Hufflepuffs fuera del castillo, ¿qué hacéis? – los tres chicos ponían cara de no haber roto un plato en su vida. – No tengo constancia de que el barro sea bueno para la piel Weasley, al menos no ese, que tiene huevos de babosa... ¿qué es eso? – el profesor señaló el libro que tenía Zanky – no se pueden sacar libros de la biblioteca fuera de los muros del castillo, feo – Lucius arrebató el libro a Zanky, que intentó protestar pero no pudo – na na na na na, he dicho que no, y por lo bien que hago mi trabajo de malo voy a subirme 50 puntos para Slytherin, ahora si no os importa... me voy adentro, que el frio le sienta fatal al rubio, por eso llevo este caro gorrito.

Los tres chicos decidieron hacer caso al profesor Malfoy, entraron al castillo y bajaron hasta la sala común. Al entrar Jermayoni fue corriendo hasta Jana para darle dos besos falsos en la mejilla, Ron se dirigió al baño para lavarse la cara antes de que Jermayoni se lo ordenara. Zanky se sentó junto a una chimenea, estaba nervioso, aquel libro que Lucius le había quitado era lo único que mantenía su mente fuera del partido que tenía dentro de dos días, necesitaba recuperarlo, ahora más que nunca porque Jermayoni y Jana se habían sentado a su lado y estaban cacareando sobre la nueva moda de bufandas.

Zanqui salió de la sala común hacia las escaleras mecánicas, atravesó pasillos, vio un grupo de gente, entre ellos Charlie e Isre, un amigo prefecto de Slytherin amigo de Charlie, todos tras la copa, aquella copa que Zanky sabía que no podía alcanzar en la vida.

Al llegar a la sala de profesores Zanqui oyó que Lucius estaba discutiendo con alguien dentro.

- ¿Cómo que no sabes hacerlo? Si te he visto alicatar baños en una hora.

- Si señor Malfoy, pero lo mío es arreglar tuberías, no entiendo de raíces de pelos. – era el señor Vitch, parecía intimidado por el profesor.

- Perdón profesor, ¿podría...? – Zanky abrió la puerta, golpeando aposta al murciélago Igor. Vio al profesor sentado en una silla, y a Vitch tras él poniendo rulos y redecillas en el pelo de Lucius, que tenía el pelo a lo Mónica Naranjo, mitad rubio y mitad moreno.

- ¡¡¡¡¡FUERAAAAAAAAA!!!!! – El profesor Malfoy tenía una cara de terror increíble, los ojos le sabían de sus órbitas, el grito fue tal que Vitch se tapó la cabeza por si caía algo del techo. Lucius se tapó la cabeza con su túnica y lanzó a Zanky su bastón en forma de serpiente – COMO TE PILLE!!!!! YA NOS VEREMOS EN CLASE, YA!

Zanky salió corriendo como un poseso, no entendía por qué el profesor se había puesto así, como si le hubiera pillado con ropa interior rosa. Al llegar a la sala común, después de tres capones de armaduras, se reunió corriendo con Jermayoni y Ron, que estaban discutiendo sobre qué hacer con el pelo de Ron.

- Al cero Ron, hazme caso, después te crecerá super sano, este pelo ya no tiene arreglo, mejor cuidarlo desde que nace, o sea, estarás calvo uno o dos meses, pero hay gorritas super fashion que... ¡Zanky! ¿Y esos ojos? No me digas que hay otra trola suelta.

- No Jermayoni, he ido a por mi libro de Quidditch a la sala de profesores y... – Zanky les contó toda la historia.

- ¿Cómo era el pelo oscuro? ¿Marrón clarito u oscuro? – Jermayoni parecía una experta en estos temas.

- Clarito, pero marrón.

- ¿Y los rulos los tenía puestos a la mitad del pelo o totalmente enrollados?

- A la mitad... creo

- Eso es que se lo ha quemado, seguro que se estaba aplicando un tratamiento buenísimo antiquemaduras de cabello, lo usan mucho los domadragones. ¿Con qué se habrá quemado el profesor? – Jermayoni parecía preocupada.

- ¡Ya lo sé! ¡¡Seguro que fue él quien soltó a la trola, lo vimos Ron y yo subir hacia el tercer piso, apuesto a Ron a que fue el dragón quien le quemó el pelo!! – Zanky parecía emocionado.

- ¿Por qué me apuestas a mí? Pero tus argumentos coinciden... – Ron se hacía el interesante, aunque ni siquiera parpadeaba.

- Por favor, o sea, ¿para qué va a ir en busca del dragón? El profesor Malfoy nunca arriesgaría su preciosa melena si no fuera algo importante, porque el profesor Malfoy...

- Porque el profesor Malfoy, porque el profesor Malfoy, si tanto te gusta cásate con él, Merlín, qué pesá la tía, ¡cállate y deja hablar a Zanky! Qué paciencia. – Después de esa frase Ron acabó con la marca de la palma de Jermayoni en la mejilla, pero dejaron hablar a Zanky.

- Bien, pues mi teoría es que busca lo que está guardando el dragón debajo de la trampilla, pero no sabemos qué es.

- Jana tía, deja mis medias de franela – Jermayoni se levantó para regañar a Jana, que estaba haciendo un pase de modelo en la saca común, parecía que se había pasado con los anisetes. Dejaron la conversación ahí y se fueron a dormir, era tarde, pero Zanky se pasó la noche pensando en qué podía ocultar el dragón.

(...)

Era el día del primer partido de Zanky, apenas había dormido y no tenía hambre. Estaban en el Gran Comedor desayunando, todos los Hufflepuffs rodeando a los miembros del equipo de Quidditch de su casa, en especial de Zanky.

- Por Merlín qué mareo tengo xiquilla, creo que ayé vasié toa la caja d’anisete que me regaló mi yaya. Sanqui corazón, tiene que comé má eh? Que despué no no rinde como toca, xiquillo, comete esta tostadita, haslo por la tía Jana, venga, ea, ¿ves que bien?

Ya en el campo de Quiddicth Zanky esperaba su salida, estaba en los vestuarios y las gradas estaban repletas de estudiantes. Apenas conocía a sus compañeros, excepto a Wood, el resto parecía sacado de un colegio de ciegos, todos con gafas y sin fuerzas en los brazos, y sus apellidos tampoco inspiraban mucha confianza.

- Tranquilo Zanky, llevamos 25 años sin ganar ningún partido, pero contigo podemos incluso marcar una vez, ¡ánimo! – las palabras de Wood tampoco inspiraban mucha confianza.

El partido comenzó, era un partido contra Slytherin, cuyos jugadores parecían gladiadores, algunos incluso tenían barba y marcas de cicatrices. Estaba cantado, Zanky pensaba que al segundo tres caería desmayado al encontrarse a dos metros a uno de los jugadores de Slytherin, por la impresión. La profesora Hoock hacía de árbitro, o señora con pito, como ella quería que la llamaran.

- ¡Quiero un juego limpio! A la de tres comienza el partido, una, dos y... ¡alcachofa! Mua mua muajajaja, vale, vale, lo siento, ahora sí...

Y tras tres pitidos falsos y cinco de prueba comenzó el partido. Zanky no sabía qué le pasaba, en el juego era otro, subía por los aires, atrapaba la Pelota, mientras golpeaba una Pelotaza hacia el rival, marcaba tantos. El resto del equipo apenas se movía, cuando Zanky marcó el primer tanto para Hufflepuff los dos golpeadores del equipo, Lizzy Metepatas y Will Torpón, intentaron chocarse la mano, pero perdieron el control de las escobas y acabaron en el tejado del castillo con diversas contusiones y Vitch ayudándolos a bajar con la red para limpiar piscinas.

El juego seguía, y no iba a permitir que Pier Nodoyuna y Brian Sescapató, los otros dos cazadores del equipo perdieran más pases. Zanky jugaba sólo, hacía de golpeador y cazador a la vez, esquivaba a los mamuts del equipo de Slytherin, pero no era suficiente. El buscador de Slytherin iba a toda velocidad tras la snitch y la buscadora de Hufflepuff, Jane Cegata, apenas lograba ver con esas gafas de culo de vaso.

Algo le pasaba a su Airbus 2000, se estremecía, se agitaba sin motivo hasta hacer caer a Zanky, sujetándose sólo con una mano. Desde abajo Ron y Jermayoni lo veían asustados.

- Ai virgensita mía, ayuda a sanky a no caé de la escoba po favó te lo pido, que aún hay esperansas de salvá su image – Jana estaba besando su postal de la virgen del Rocío.

- ¡Ai la madre que le...! ya sé qué pasa, Ron, vamos, dame una de tus cerillas mágicas, el profesor Malfoy está maldiciendo la escoba, ¡mira! Mírale, que desaborio, será traidor, con todo lo que le admiro, se me ha caído un mito, está lanzando un conjuro a Zanky, míralo que no para de mover los labios, ¡VAMOS RON! ¡Dame la maldita cerilla y deja de parpadear! – a Jermayoni parecía que le gustaran las situaciones críticas.

- Es que no puedo, no veo, no veo.

- Anda, déjame, ya la busco yo... aquí está, anda que.... ten amigos para esto, y el pobre Zanky ahí al borde de la muerte, por cierto, ya se le nota el efecto del nuevo champú, mira cómo le brilla el pelo, ese sí tiene esperanzas, no como tú, que o te lo cortas al cero como ya te he dicho o...

- ¡¡SALVA A ZANKY Y CÁLLATE!! – Ron parecía al borde del colapso, no se sabía si tenía los ojos abiertos o cerrados.

- Si es que me distraes, vale, voy.

Jermayoni salió pitando hacia las gradas donde estaba Lucius, junto a Sam Turno y Quirrell. Por detrás de ellos encendió la cerilla y sacó sus polvos para las orejas, pero se lo pensó dos veces, aquella túnica que llevaba el profesor Malfoy era de demasiado buen gusto como para cometer aquella herejía de prenderle fuego. Se guardó la cerilla y se sentó junto al profesor, empujando a Quirrel para hacerse sitio.

- Dígame profesor, ¿qué tipo de laca me recomienda para una noche loca en la sala común, un Marga Tasto de toda la vida o mejor la laca nueva que usa la Obregón, esa que aunque haya un huracán a tres metros hace el pelo no se te mueva?

- ¡Déjame niña! Chusa, chusa! – Lucius parecía molesto con la intrusión.

En el cielo Zanky consiguió montarse de nuevo en su escoba, ya no se movía y le hacía caso, pero Jane Cegata se le acercaba a toda velocidad para comprobar su estado.

- Para Cegata, frena, ¡¡FRENA!! – Jane parecía también sorda, no frenó y ambos se estrellaron a 10 metros de altura, Jane no cayó de la escoba pero Zanky si, y aterrizó sobre la profesora Hoock, que estaba dormida sobre el césped.

Parecía que tenía un moscardón dentro, le entraban arcadas, se levantó y escupió una pelotita dorada que enseguida cerró sus alas. En ese momento todos los presentes gritaron de felicidad y de alegría, Hufflepuff había ganado su primer partido en un cuarto de siglo, y todo gracias a Zanky.

Después de que todos frotaran sus manos y sus boletos de lotería sobre la cabeza de Zanqui, los tres amigos decidieron irse a la tranquilidad de la chabola de Tita, que les había invitado a merendar.

- Y mi Zanky, si es que es un maestro, ¿habéis visto lo bien que juega? Ahí volando, por aquí, esquivando, chutando el balón – los tres chicos sospechaban que Tita no veía demasiado Quidditch, eso sin hablar del pelo azul eléctrico nuevo que le había hecho su peluquera Rogelia – ains... ale, toma, tu plato con una empanada doble, que te lo has ganado, y te estoy haciendo un bolso así grande, como de aquí a la Magimix, para que guardes la escoba, que por cierto, no te pienso decir quién te la regaló.

- Disculpa Tita... ¿de qué año es ese camisón?

- La compré en los chinos hace una semana, ¿por qué niñata?

- No... por nada... – Jermayoni apartó la mirada de la ropa de Tita Hagrid, que a la vez la miraba como diciendo “Será creída esta picajosa”

- Tita, sabemos que el profesor Malfoy ha intentado matar a Zanky, había hecho mal de ojo a la escoba, Jermayoni me lo dijo porque yo no veía muy bien, más que nada porque el ángulo en el que estaba el profesor no era el indicado para...

- Calla Ron por Merlín, conserva la poca dignidad que te queda. Estoy segura de que...

- Jua-zú.

- ¡Fifí!

- de que... Malfoy está intentando librarse de Zanky para conseguir lo que guarda el dragón debajo de la trampilla.

- ¿Habéis visto a Pelusita? ¿Cómo está? La echo tanto de men... esto.... ejem, ¿vosotros cómo sabéis eso? – Tita estaba nerviosa, hasta había dejado de meter el tenedor en la boca de Zanky.

- ¿Esa cosa tiene nombre? ¿Pelu-sita? ¿Conoces a esa dragona? – Zanky apenas salía de su asombro.

- Sí, se la presté a Dumbledore para guardar el... ¡¡pero no puedo decir nada más!! Esto sólo es asunto de Albus Dumbledore y de Xena Flamel, una chica estupenda, me regaló esta goma para el pelo ¿os gusta? Oh, no debí decir eso.

- Si, la verdad es que creo que sobraba, o sea, qué hortera.

- Y que Fifí escupa a Ron teniéndote aquí... – Parecía que a Tita no le caía muy bien Jermayoni.

- ¿Xena Flamel? ¿Quién es Xena Flamel? – Ron por fin volvía a abrir la boca después de limpiarse el escupitajo de la llama Fifí.

- No quiero que os metáis en asuntos que no os conciernen – Tita llevaba un cuchillo jamonero en la mano con la que les señalaba - ¿me habéis oído? No contéis a nadie nada, esto es asunto de Hogwarts.

- S-si señora, pero por favor, no nos mate – Ron estaba a punto de llorar.

- Jua zú

- ¡¡¡Buaaaah!!!! – Ron salió llorando de la cabaña desesperado hasta el castillo.

Después de despedirse de Tita y de Fifí, Jermayoni y Zanky se dirigieron a la sala común de Hufflepuff comentando el nuevo descubrimiento.

7 comentarios.

  1. Anónimo dice:

    "Lizzy Metepatas, Will Torpón,Pier Nodoyuna, Brian Sescapató" y no nos olvidemos de Cegata xD Cada uno me costó un dolor terrible de mandíbula ¬¬ xD

    ¡Y que no falte la "señora con pito"! xD Durmiendo en medio del partido! jajaja!

    Me encanta la historia!!!

    BeSiToS...!

  2. Anónimo dice:

    La chica divina que comentó primera es sofidepotter xD

    Lo que pasa es que se olvidó de poner que era ella ¬¬

    ¡Sigan asi chicos!

    BeSiToS...!

    sofidepotter xD

  3. Dania dice:

    jajaj me enxcanto"!!!! me gusta todo todito , lo de xena flamel....extraordinario!! los dibujos de Sofi!!! preciosos, los animales el equipo!! joder me miran raro en la ofi de lo que me rio...

    Aunque me parece muy fuerte osea te lo juro x los rulos de jermayoni que salga..." gente " antes que yo buaahhhhhhh ( a ver si cuela ) no me kereis buahhhhhh buahhhhhhhh

    Es broma!! seguir asi!;)

  4. Anónimo dice:

    Israelito dijo:

    Charlie e Isre??

    Jajajajaja, un dia me matais vosotros dos :P
    Por cierto...hacedle llegar a titahagrid de mi parte que me encanta la llama :D

  5. Bettynet dice:

    Ostras.... cómo me he reido!!! Es que era una detrás de otra, no podía parar de reir. Genial, de verdad :D

  6. *boreal* dice:

    jaja Pier Nodoyuna era el malo de Los autos locos, wajajaja
    La profesora Hoock me encanta, está cada vez peor, jajaja ¡alcachofa! jaja
    y este Zanqui si que tiene suerte en el quidditch, no solo coge la snitch, sino que juega el solo contra el otro equipo, ¡es multijugador!jajaja

  7. Angie M. dice:

    Jajajajaja
    buenisimo, buenisimo. Me encanta Jermayoni xDD Que historia más maravillosa, en serio.
    Sigue así con esa imaginación tan abierta, y hazme reír xDDD

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